Pertenecientes a la rama de los clarinistas, los fundamentalistas del dialogo ven en este –el dialogo- a la mejor forma de solución de los problemas politicos. Es una interesante forma de tomarnos a todos por pelotudos. Porque, en definitiva, lo que dicen que piensan es que los desacuerdos en la política no son producto de intereses contrapuestos si no de que los diputados son tan boludos que no hablan, y no saben lo que piensa el otro. Y que si lo hablaran, llegarían a un acuerdo como cuando se reconcilian dos novios charlando.
“Vos déjame hablar con Obama, que lo convenzo para que cambie la política imperialista de Estados Unidos”, dicen.
Por supuesto, no piensan eso: dicen que piensan eso. Lo que quieren decir es, que uno los tiene que dejar hablar a ellos, y que si ponemos esfuerzo vamos a poder entender lo que quiere decirnos. No importa, desnudar el argumento hasta el máximo lo puede dejar, tal vez, inutilizable.
Los novios, se reconcilian porque tienen intereses en común. La política viene a administrar los desacuerdos de intereses, y eso no se resuelve nunca a través del dialogo, sino a través de una correlación de fuerzas, en la que el que es más fuerte concreta sus intereses y el otro, se las va a cantar a Gardel.
La sociedad rural no se entiende con el Kirchnerismo, no porque no se hablen: el Kirchnerismo le quiere sacar un pedazo de la torta, y ellos no la quieren dar. No se trata de sentarse a hablar por el bien de la republica. Se trata de decidir que se hace con esa torta. Y los diputados que votaron en contra de la 125, no lo hicieron porque en el Kirchnerismo no había dialogo, ni porque no quiso ceder ni un poquito, ni porque escucho a los pequeños productores, es porque quería que ese pedazo de torta se quede en manos de la Sociedad Rural.
El problema con Clarín, no es un problema de dialogo con el gobierno. Es que el negocio de Clarín es cerrar todas las puertas del dialogo. Clarín tiene claro que no le conviene que aparezcan más voces, porque Clarín vende voces. Del mismo modo, al carnicero no le gustaría que todos fabriquen sus propios chorizos.
Los argumentos de los fundamentalistas del dialogo, no necesitan que la diputada Camaño venga a tumbarlos de un cachetazo, se caen apenas se los analiza.
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Los Joaquinos - Análisis Generacional.
Morales, les gusta más que Sola, pero su preferido es Joaquín. Ellos saben cómo debe ser todo. Tienen un Dios o saben que no existe y solieron tener un partido. Los joaquinos creen ciegamente en el sistema republicano desde el mismo instante en que las aventuras dictatoriales de sus héroes dejaron de ser posibles. Aquí, los analizamos según su edad.
Los que tienen 60 años, nacieron en el 50 y se formaron intelectualmente en un ámbito antiperonista. Son gorilones por naturaleza y apoyaron o justificaron, y aun lo hacen, a cuanto golpe militar haya dando vueltas. Con el advenimiento de la democracia, se hicieron –o dicen que se hicieron- ultra republicanos. Odia a los hippies, aunque Rolando Hanglin le este cayendo cada dia mejor.
Los que tienen 50 años, nacieron en los 60, o sea que para mediados del golpe, o estaban haciendo la colimba, o conocían a alguien que los hizo zafar o –por lo menos- a alguien que la hizo, por lo que si no sabían era, o porque estaban en la Babia en la que ahora están los clarinistas, o porque no querían ver.
A los que tienen cuarenta, les gusta más Soda que los Redondos, se espantaron con los crímenes de la dictadura y les pareció más amable Alfonsín que Luder. Apoyaron los juicios y las leyes del perdón. Creé en que hay que atraer capitales extranjeros y dar una buena imagen.
Los que tienen treinta son los que empiezan a vivir toda su vida en Democracia y la primera generación joven tras el crack del 2001. Detestan definitivamente a Los Redondos, casi tanto como al Kirchnerismo. Son bastante fachos y gastan mucho en seguridad. Sueñan con armar su propia empresa, no dejan propina y piden dividir los gastos de la cena según cuanto comió cada uno. Su novia es media bobalicona o el es cornudo.
Los que tienen veinte estudian Marketing, Comercio exterior o abogacía, principalmente en la UCA.
Los que tienen 60 años, nacieron en el 50 y se formaron intelectualmente en un ámbito antiperonista. Son gorilones por naturaleza y apoyaron o justificaron, y aun lo hacen, a cuanto golpe militar haya dando vueltas. Con el advenimiento de la democracia, se hicieron –o dicen que se hicieron- ultra republicanos. Odia a los hippies, aunque Rolando Hanglin le este cayendo cada dia mejor.
Los que tienen 50 años, nacieron en los 60, o sea que para mediados del golpe, o estaban haciendo la colimba, o conocían a alguien que los hizo zafar o –por lo menos- a alguien que la hizo, por lo que si no sabían era, o porque estaban en la Babia en la que ahora están los clarinistas, o porque no querían ver.
A los que tienen cuarenta, les gusta más Soda que los Redondos, se espantaron con los crímenes de la dictadura y les pareció más amable Alfonsín que Luder. Apoyaron los juicios y las leyes del perdón. Creé en que hay que atraer capitales extranjeros y dar una buena imagen.
Los que tienen treinta son los que empiezan a vivir toda su vida en Democracia y la primera generación joven tras el crack del 2001. Detestan definitivamente a Los Redondos, casi tanto como al Kirchnerismo. Son bastante fachos y gastan mucho en seguridad. Sueñan con armar su propia empresa, no dejan propina y piden dividir los gastos de la cena según cuanto comió cada uno. Su novia es media bobalicona o el es cornudo.
Los que tienen veinte estudian Marketing, Comercio exterior o abogacía, principalmente en la UCA.
Enciclopedia Anti-Anti-K - Prologo
Los anti kirchneristas se pueden dividir según su posición con respecto a la derecha del Kirchnerismo, entendiéndose derecha como conservadurismo social y liberalismo económico, o según el tipo de rechazo al actual gobierno, que se dividen entre los que creen que este gobierno no sabe y los que creen que no quiere.
Los primeros, cuando son de derecha, son generalmente lectores de La Nación que explican la bonanza por un sensacional viento de cola que ya lleva siete años y que ningún otro gobierno democrático tuvo. Los llamaremos, los Joaquinos, en honor a uno de sus tanques de pensamiento.
Mas lejos de la derecha, los progresistas opositores, que dicen que harían lo mismo pero mejor. Juran, envalentonados con el champan que le sirven en TN, que combatirían al poder financiero, a la mafia de los sindicatos y a las patronales negreras, y cuenta también como hubiese estatizado las AFJP, aplicado la asignación familiar por hijo y combatido los monopolios. Y todo, como frutillita de postre, sin provocar crispación, “que tanto le molesta la gente, a usted y a mí, señor Magneto”. Son, “Los Pinos”
Alejándonos extremadamente de la derecha, porque el concepto de izquierda solo es aplicable en este sentido, encontramos el último sujeto de estudio del cuadro de los que creen que el gobierno no sabe y el primero de los que cree que es perverso. Como tienen óptica tan totalmente anti sistema, y por eso ningún plan concreto de gobierno, generan una idea del Kirchnerismo que cuando cae a la realidad de las ideas del tipo que lo escucha –y que piensa en el modo de este sistema, que es el único que conoce-, puede caer para desenmascarar una verdadera falencia sistema o mas bien por el rumbo de los mismos tomates. Por eso, pueden pensar cualquier cosa: cuando quieren es malo, cuando quieren es torpe. Los llamaremos “Los Troskos”.
Al lector Joaquino, que conoce de que estoy hablando y ya se espanta de antemano, le pido que no se asuste: ya volvemos a las cálidas cenas en familia, que la derecha nos promete. Caminamos hacia ellas, esta vez por el sector de los que creen que el Kirchnerismo no tiene intención de cambio en la sociedad, y nos topamos con un amigo de su casa: Los Clarines.
En la mitad entre izquierda y derecha, A los clarinistas no hay que confundirlo con el Grupo Clarín, aunque este sea el verdadero Think Tanck de estos señores. Dedicaremos un capítulo entero a la relación entre los clarinistas y el grupo clarín y, garantizamos que el tero no se va a cansar.
Por último concentrado en la derecha entendida como liberalismo económico y conservadurismo social, un sector ideológico con planteos que discuten con la realidad en lenguas distintas y que son generalmente disfrazadas con supuestas buenas costumbres. De aquí en adelante, los videlitas, por tener una relación similar con Videla a la que los clarinistas tienen con Clarín, aunque obviamente funcionan de distintos modos.
En resumen, y visto gráficamente:

Esta enciclopedia, tiene la misión de conducir al lector en el entendimiento de estos sujetos. En los próximos posteos, analizaremos las características de los miembros de cada grupo.
Esperamos, en los comentarios, ayuda del lector. Porque esto, como el Kirchnerismo, se hace entre todos.
Los primeros, cuando son de derecha, son generalmente lectores de La Nación que explican la bonanza por un sensacional viento de cola que ya lleva siete años y que ningún otro gobierno democrático tuvo. Los llamaremos, los Joaquinos, en honor a uno de sus tanques de pensamiento.
Mas lejos de la derecha, los progresistas opositores, que dicen que harían lo mismo pero mejor. Juran, envalentonados con el champan que le sirven en TN, que combatirían al poder financiero, a la mafia de los sindicatos y a las patronales negreras, y cuenta también como hubiese estatizado las AFJP, aplicado la asignación familiar por hijo y combatido los monopolios. Y todo, como frutillita de postre, sin provocar crispación, “que tanto le molesta la gente, a usted y a mí, señor Magneto”. Son, “Los Pinos”
Alejándonos extremadamente de la derecha, porque el concepto de izquierda solo es aplicable en este sentido, encontramos el último sujeto de estudio del cuadro de los que creen que el gobierno no sabe y el primero de los que cree que es perverso. Como tienen óptica tan totalmente anti sistema, y por eso ningún plan concreto de gobierno, generan una idea del Kirchnerismo que cuando cae a la realidad de las ideas del tipo que lo escucha –y que piensa en el modo de este sistema, que es el único que conoce-, puede caer para desenmascarar una verdadera falencia sistema o mas bien por el rumbo de los mismos tomates. Por eso, pueden pensar cualquier cosa: cuando quieren es malo, cuando quieren es torpe. Los llamaremos “Los Troskos”.
Al lector Joaquino, que conoce de que estoy hablando y ya se espanta de antemano, le pido que no se asuste: ya volvemos a las cálidas cenas en familia, que la derecha nos promete. Caminamos hacia ellas, esta vez por el sector de los que creen que el Kirchnerismo no tiene intención de cambio en la sociedad, y nos topamos con un amigo de su casa: Los Clarines.
En la mitad entre izquierda y derecha, A los clarinistas no hay que confundirlo con el Grupo Clarín, aunque este sea el verdadero Think Tanck de estos señores. Dedicaremos un capítulo entero a la relación entre los clarinistas y el grupo clarín y, garantizamos que el tero no se va a cansar.
Por último concentrado en la derecha entendida como liberalismo económico y conservadurismo social, un sector ideológico con planteos que discuten con la realidad en lenguas distintas y que son generalmente disfrazadas con supuestas buenas costumbres. De aquí en adelante, los videlitas, por tener una relación similar con Videla a la que los clarinistas tienen con Clarín, aunque obviamente funcionan de distintos modos.
En resumen, y visto gráficamente:

Esta enciclopedia, tiene la misión de conducir al lector en el entendimiento de estos sujetos. En los próximos posteos, analizaremos las características de los miembros de cada grupo.
Esperamos, en los comentarios, ayuda del lector. Porque esto, como el Kirchnerismo, se hace entre todos.
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