Luis en el Supermercado

Luis va por el supermercado, cantado contento: “revienta la bailanta ya comienza el show, ha vuelto el matador, ha vuelto el matador” lleva en el changuito catorce cervezas, seis vinos tintos, dos fernet y un licor de mandarina. Al pasar por la góndola de Wisky’s agarra dos y va a la caja.

Cajera: ¿Efectivo o tarjeta?

Luis: tarjeta de subte, ¿aceptan?

Cajera: No.

Luis: Entonces efectivo.

La cajera pasa por la caja registradora las bebidas.

Luis: Ojo, es una fiesta. No te pienses que me las voy a tomar yo solo.

Cajera: Me parecía.

Luis: Viene una tía a cenar, no es de tomar mucho, igual.

La cajera sonríe.

Luis: Mentira, vienen mis mejores amigos, le damos la bienvenida al matador, que llega desde España.

Cajera: ¿el matador?

Luis: si, otro amigo de la infancia. Le decíamos así porque era un genio con las mujeres. Y hoy, vuelve. Vienen todos mis amigos.

Cajera: Pareces emocionado.

Luis: Y si, imaginate. Volver a salir todos después de tanto tiempo. Creo que pasaron ocho años desde la última vez que salimos todos juntos. ¿Queres venir?

Cajera: No quisiera interrumpir una noche que parece tan especial.

Luis: bueno, de última suspendo. Tampoco es que los quiero mucho, eh. Vamos a cenar, a tomar algo. Casualmente en casa tengo algunas bebidas.

Cajera: Ja. No, esta noche no puedo.

Luis: Bueno, será otra entonces. Así te cuento como me fue con mis amigos, ¿te parece?

Cajera: Mejor, otro día venís al supermercado y me contas.

Luis: Pero me va a dar vergüenza. Hoy me anime por que estas particularmente linda.

Cajera: Me parece que me estas chamuyando.

Luis: Soy incapaz. Dame aunque sea tu telefono

Cajera (Terminó de pasar los productos, mira el ticket): son 225 pesos.

Luis: Pero, yo te estoy hablando de amor y vos me hablas de plata.

Cajera: Ja, es la cuenta de lo que compraste.

Luis: Si, ya se. Te estaba haciendo un chiste (le da la plata) que caro todo, eh. Sube todo. Lo único que me entere que bajo es la docena de huevos. Ahora trae once.

La cajera se ríe.

Luis: Que linda que sos cuando te reis. Me encanta hacerte reir. ¿Entonces? Me das tu teléfono y te llamo para arreglar.

Cajera (duda) : bueno, te lo anoto en el ticket.

Anotá el ticket, Luis se aleja y dice: son todas putas.

Escena de teatro que nunca voy a terminar

Dario (en short y remera): No voy a ir, no voy a ir. Si va ella, yo no voy.

Luis (de traje): Pero dale, es el casamiento de Miguel y Coto.

Dario: No me importa. No voy a ir.

Luis: Pero dale, lo conocemos a Miguel desde que tenemos 10 años.

Dario: Por eso mismo. Si nos conocemos desde los 10 años, ¡porque la va a invitar a ella!

Luis: Ella la conoce a Coto desde que tienen 12.

Dario: ¡10 es menos que 12! Y que tiene que ver. ¡Yo tengo el derecho a ir a ese casamiento y no ella! ¡Lo conozco desde que éramos chicos!

Luis: Y veo que desde entonces has madurado mucho.

Pelado (Entra, con traje blanco, y dice) y muchachos, ¿vamos?

Luis: Este no quiere ir.

Pelado: ¿por?

Luis: Porque va Romina.

Pelado: ¡No! Vos no podes ser mas boludo, eh. ¡Pasaron 2 años ya!

Darío: No pasaron 2 años.

Luis: ¡Sí! La dejaste durante la copa América 2008, estamos a 2010, ¡2 años!

Pelado: Aparte, no habían terminado de mutuo acuerdo.

Luis: Si, el empezó a dudar de la relación en el mismo momento en que ella le pego una patada en el culo.

Darío: Terminamos bien. Lo nuestro no funcionaba y nunca va a funcionar. Pero no quiero ir, no la quiero ver.

Pelado: ¡Pero es la boda de Miguel y Coto!

Dario: Bueno, yo lo siento mucho. A Miguel lo quiero un montón y a Coto también, aunque siempre estuvo del lado de Romina. Bueno, eran amigas. Claro, si las conocimos juntas. Bueno, no les voy a contar la historia a ustedes.

Pelado: Por favor, ¡No!

Dario: Estábamos en un bar en Castelar.

Pelado (a Luis): La va a contar.

Luis: Obvio.

Darío: Estabamos hablando de minas y le digo: a mí me gustaría enamorarme. Y en ese exacto momento entró Romina. El pelo negro, brillante. Esos ojos verdes y esa risa. Lo primero que me enamoro de ella fue su risa. Me les acerque enseguida siéntense por acá, señoritas y no sé que otros chistes le hice y se sentaron con nosotros. Empezamos a hablar y la pasamos re bien eran re divertidas y nos las queríamos volver a encontrar. Y en ese momento…(En algún momento el pelado finge, humorísticamente, que se pega un tiro)

Luis: ¡Alto! ¿Nos seguís contando en la camioneta?

Darío: ¡No voy a ir!

Pelado: Si terminaron bien, se quisieron, ¿Por qué no la podes volver a ver?

Dario. ¡Porque no! (pausa) aparte va a ir el novio, que seguro que es un tarado.

Luis: ¡Aja! no es que vos no vas porque valla ella, vos no vas porque no queres que vaya el que va a ir que ella, y quisieras que ella vaya con vos o vos vayas con vaya a saber quien.

Pelado: Mas claro, échale agua. Yo no entendí nada pero no me importa, ¡Vamos a la fiesta!

Dario: Tampoco es eso. Ella que haga su vida. Esta perfecto… lo que no quiero es que me vea a mi sin pareja. Y que todos la vean a ella feliz, y yo sea el perdedor. Entonces para eso, no voy. Y van a estar todos en pareja, menos yo. Así que el perdedor voy a ser yo.

(pausa)

Pelado: Como, ¿van a ir con pareja? ¿Viene tu novia?

Luis: Si, está en el auto esperando.

Pelado: ¡Dijimos que veníamos sin novias!

Luis: ¿Cuándo dijimos eso?

Pelado: ¡Toda la vida! ¡Toda la vida Lo dijimos! En todas las reuniones, siempre que nos encontrábamos lo planeábamos. ¡Toda la vida lo dijimos! Al casamiento de Miguel, hay que ir sin novias. Están las primas de coto, las amigas, un gaterio terrible. Tiras un puñado de Whiska para arriba y no cae al piso. Muchachos, ¡esta es la fiesta del año! ¿Cómo vamos a llevar a las novias ahí? ¿Lo dijimos o no lo dijimos?

Luis: Era un chiste.

Pelado: ¿Qué chiste? ¡Cual es la gracia de ese chiste! ¡Muchas minas igual no llevar novia, era un teorema!

Luis: Era un chiste, era obviamente un chiste.

Darío: Era un chiste. ¿Cómo no van a ir las chicas al casamiento?

Pelado: No era un chiste. ¿Porque siempre lo planeábamos cuando estábamos solos?

Darío: No lo ibas a decir delante de las chicas.

Pelado: ¿Por qué? Si era un chiste. ¿Ahora yo que hago? Van a ir todos con novias menos yo.

Luis: Darío tampoco va a ir con novia.

Darío: Yo no voy a ir. ¡No me rompas más las bolas!

Pelado: Nos estamos violentando. ¡Y todo por ese chiste de mierda tuyo, que dicen que era un chiste pero no era un chiste! Ahora mi novia va a cruzar información con tu novia y me va a destruir.

Entra Micaela, la novia de Luis.

Micaela: Y chicos, ¿vamos? (El pelado prende un cigarrillo, ella habla a Darío) ¿Vos vas a ir vestido así?

Luis: si esa es la nueva moda en Europa.

Micaela sonríe

Pelado: ¡Ves! ¡Ese es un chiste!

Micaela: ¿y tu novia? ¿Dónde está?

Pelado: (Tiembla) em… estamos, digamos… atravesando una crisis. Por algo, que tal vez sea gracioso. Pero que definitivamente, no es un chiste.

Micaela: No entiendo.

Luis: No importa, hacerme un favor, espérame un rato en el auto.

Micaela: Ok, ¡Apúrense!

Luis: Bueno. Dale, Darío. Ponete un traje y vamos a la fiesta.

Darío: ¡No voy a ir solo!

Luis: ¡Es el casamiento de Miguel! No podes no ir.

Pelado: el quilombo que se me va a armar es increíble

Luis: enfocemosnos en un problema a la vez.

Pelado: lo de este no es problema. Vos no queres ir solo, llamamos a una puta. ¡Lo mío es un problema! Luis, Tu novia no puede ir a la fiesta. ¡Fue tu culpa!

Luis: De ningún modo.

Pelado: Pero pensa en la primas de Coto

Luis: No. Voy a ir con mi novia.

Pelado (Agarra rápido el teléfono y marca muchos números): Hola, ¡mi amor! Hoy es el casamiento de miguel, te estuve llamando todo el día, ¿Dónde estabas? ¿Qué yo te dije que se estaban mal impresas las invitaciones y que era otro día? No, mi amor. Era un chiste.(lo mira con bronca a Luis) Ponete algo lindo y te veo en el salón. Un beso. (a Luis) ¡Gracias por arruinarme la fiesta!

Luis: ¿se lo creyó?

Pelado: se cree todo.

Luis:Y vos, Darío. Si no vas a la fiesta les voy a contar a todo el mundo que no vas porque estas más solo que un perro y seguís patéticamente enamorado de Romina aunque hace dos años que no la ves.

Darío: No hacen 2 años.

Luis: ¡Hacen 2 Años, Darío!

Darío: No importa, no estoy enamorado de ella.

Luis: Ya sé que no estás enamorado (se da vuelta y le hace gestos al pelado de que si, está enamorado). Pero yo por nada del mundo voy a permitir que no vayas a lo de Miguel, y si es tanto problema lo de que vayas solo, bueno: (bromea) llama a una puta.

Darío: No.

Luis: Mira, por lo que veo tus opciones son 3. O vas solo, o vas con una puta, o no vas y nosotros nos encargamos de destrozarte delante de todo el mundo.

(Pausa)

Darío: Me voy a poner el traje. (Sale)

Luis (al pelado): Lo convencimos.

Pelado: Deberíamos ir llamando a la puta, ¿no?

Luis: ¿Qué? No, va solo.

Pelado: Le dijiste lo de la puta y acepto. O ¿Qué? ¿También era un chiste? Tu humor me va a destrozar hoy. Ahora él cree que va a ir con una puta.

Luis: El entendió que es un chiste.

Pelado: ¿Y si no?

Luis: Le preguntamos.

Pelado: pará, pará, pará. ¿Cómo le vas a preguntar? Vos, ¿vas a ir solo? ¿No te parece un poco duro para alguien como Darío, que está particularmente enfermito?

Luis: se le puede preguntar de otra forma.

Pelado: Es lo mismo. El se va a sentir mal y otra vez no va a querer ir. Gracias por arruinarnos la fiesta, por segunda vez.

Luis: Y bueno, ¿Qué decís de hacer?

Pelado: Llamemos a una puta. Si no la quiere usar él, vemos que hacemos. Una puta nunca está de más.

Luis: Es una locura, pero bueno. (Busca en su billetera)La otra vez creo que me dieron un papelito en florida…

Pelado: (saca el celular y se lo alcanza a Luis muy rápido) Memoria 1.

(Telón)

Justicia por mano propia

Juan no conoció a sus padres. Lo criaron sus tíos, en una villa, y tuvo que dejar el primario, para cuidar a sus sobrinos menores. Como no termino el primario no conseguía trabajo, como no conseguía plata no conseguía ropa elegante, como no conseguía ropa elegante no conseguía trabajo, por roñoso y por no tener la primaria.

Juan sale a robar, para espantar a las vecinas de Castelar, para comer en el mundo sin que el mundo lo coma, para tener armas químicas para cambiar el presente, el futuro. El pasado.

Juan está haciendo justicia por mano propia.

Mariano nació en Avellaneda. Las mujeres que no cuentan los años, cuentan dinero y a los quince, no hay mucho que contar. Pero sus amigos le cuentan lo que le hacen las chicas malas mas lindas, a los chicos buenos que saben besar. Y él no puede dejar de pensar en lo que haría cuando tenga la oportunidad y mientras piensa se encierra mas y mas en sus sentimientos y en el baño.

Mariano se toquetea, para espantar a los curas, para quedarse ciego a la realidad hostil, para tapar el destino en las líneas de la mano con los pelos de esperanza.

Mariano está haciendo justicia por mano propia.

Justicia por mano propia

Juan no conoció a sus padres. Lo criaron sus tíos, en una villa, y tuvo que dejar el primario, para cuidar a sus sobrinos menores. Como no termino el primario no conseguía trabajo, como no conseguía plata no conseguía ropa elegante, como no conseguía ropa elegante no conseguía trabajo, por roñoso y por no tener la primaria.

Juan sale a robar, para espantar a las vecinas de Castelar, para comer en el mundo sin que el mundo lo coma, para tener armas químicas para cambiar el presente, el futuro. El pasado.

Juan está haciendo justicia por mano propia.

Mariano nació en Avellaneda. Las mujeres que no cuentan los años, cuentan dinero y a los quince, no hay mucho que contar. Pero sus amigos le cuentan lo que le hacen las chicas malas mas lindas, a los chicos buenos que saben besar. Y él no puede dejar de pensar en lo que haría cuando tenga la oportunidad y mientras piensa se encierra mas y mas en sus sentimientos y en el baño.

Mariano se toquetea, para espantar a los curas, para quedarse ciego a la realidad hostil, para tapar el destino en las líneas de la mano con los pelos de esperanza.

Mariano está haciendo justicia por mano propia.

Post muy K por el día del trabajador

Aunque tal vez sean la misma cosa, es más amplio el Kirchnerismo que el Peronismo. El Kirchnerismo o movimiento nacional y popular, incluye al Peronismo junto con sus aparatos distritales y su organización obrera; tanto como al grupo que el sociólogo Artemio López denomina: “Los progres”.

El Peronismo encuentra en una de sus bases a los obreros sindicalmente organizados, y el líder sindical es Hugo Moyano, a quien los progres, entre otros y en forma axiomática más que argumentativa, lo quieren borrar del mapa.

Agudizar las diferencias entre estos dos sectores pareciera ser la conducta más repetida en los editoriales de los grandes medios. Los embates discursivos de las corporaciones aspiran a una fractura entre la CGT y el poder ejecutivo.

Los cronistas de los grandes medios sin bajarse de radiolandia, diría Aníbal Fernández, cubren hasta el detalle la relación entre la presidenta y Moyano para exagerar diferencias, ya que en esta construcción le adjudican a Cristina el rol de la progre. No es nuevo lo de encontrar intereses contrapuestos donde no los hay: los que antes decían que no iba a poder por Néstor Kirchner, ahora quieren hacer creer que no podrá por el sindicalista.

Porque desplazado el demonio del ex presidente en el líder de la CGT, ven más próximo y deseable un divorcio político. Van a aprovechar la campaña para minar el futuro gobierno de la presidenta. Para invocarla a ser un poco más blanca, más limpia y más linda y alejarse de ese negro de mierda de Moyano, como están reclamando desde el minuto siguiente al que murió Néstor. Y esperan contar con el apoyo de los progres K.

Apuestan a que no vean que la unidad entre una progresía intelectual, la clase obrera y sus dirigencias es menos un sórdido acuerdo de intereses que una condición histórica que permite la generación de avances materiales y simbólicos. Esa unidad y mutua necesidad es la fuerza del movimiento encarnado en Cristina Fernández de Kirchner que es peronista, pero parece progre.

Extra: Lanata esta viejo.

Jorge Lanata birló la seguridad de la dictadura que lo condenó al exilio y visitó el programa del periodista Luis Majul la semana pasada. En ella el redactor de La Nación afirmó que a ambos se les había perdido el respeto y Lanata, no aclaró que solo a él se le había tenido alguna vez respeto, pero so pidió más respeto para él.

Incluyó entre los destinatarios del pedido a los de seis siete rocho; a Víctor Hugo Morales que opina lo que opina porque es medio gil y porque le pagan; a algunos periodistas que trabajaron con él y todavía no crecieron como otros, que lo hicieron tanto que siguen pensando como él; a los que les mandan mails; a los que escriben blogs y en definitiva a todos los “boludos” que no lo respetan.

Luego, en un mini-debate que se armó con el presidente de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, Lanata, en un ataque de sinceridad punk, gritó: “No me importa la oposición, no me importan ustedes, no me importa nada”.

El libro “Que les paso” es una maravillosa crónica introspectiva en el que su discípulo periodístico, Ernesto Tennenmbaun, cuenta su divorció de la realidad y puede ser una herramienta para entender como le paso a Lanata, porque lo que le paso es claro: esta viejo.

Y está trabajando mucho para afuera, viste: otra cosa, otra mentalidad. No es el primero al que las luces malas del centro del mundo, le hacen meter la pata. Asi que cuando nos visita, nos cuenta de lo mal que nos ven afuera, de tan tilingo que se hizo.

Pero lo más probable que no hayan cambiado mucho más de lo que los cambio el tiempo, aunque los tiempos cambiaron. Están viejos, exhibiendo su decadencia en la tele que casi siempre se trata de eso: de exhibir decadencias.

Agradezcámosle el largo tiempo en que supieron ser relatores de la realidad, reconozcámosle la lucha, y homenajeémoslo como se homenajea a una vieja gloria del futbol: viéndolos en videos, no poniéndolos por Messi en la selección.